III Congreso Nacional de Prevención, 21-24 de agosto de 2024.
Organiza CONAPROME. Sábado 24 de agosto. Clausura.
Nuestra visión sobre la prevención:
Muy buenos días para todos y bienvenidos nuevamente.
Quiero agradecerles su presencia esta mañana, acá, en nuestra Universidad Católica, y sobre todo darle una muy cordial bienvenida a Costa Rica a la Licda. María Inés Frank, quien ha viajado desde Argentina para iluminarnos, con toda su experiencia sobre el abuso de poder y de conciencia en nuestra Iglesia.
Yo hoy quiero hablarles de la visión de la prevención que tenemos en CONAPROME, y para ello quiero empezar citando al Papa Francisco cuando nos dijo: “Dios nos llama a un cambio de mentalidad absoluto”. Sabiendo ya que los abusos sexuales son abusos de poder, como más adelante nos explicará María Inés, y que es ahí donde está la raíz de los abusos, estamos llamados a pasar de una cultura autoritaria en la cual el poder no es entendido como servicio a una cultura del cuidado y del buen trato.
Cuando habló de la cultura del cuidado, el Papa nos invitó a soñar con un mundo nuevo y a ver este cambio cultural también como un camino hacia la paz (1), pero, al mismo tiempo, nos advirtió que este cambio requiere humildad y coraje para revisar nuestras actitudes, estructuras y forma de relacionarnos. Lo anterior significa ser capaces de reconocer nuestra vulnerabilidad, tanto a nivel personal como institucional.
El Papa llama lacra a los abusos en la sociedad y cito el mensaje que envió al encuentro organizado por CEPROME en Panamá, en marzo del presente año: “Dios nos llama a un cambio de mentalidad absoluto sobre nuestra concepción de las relaciones privilegiando al menor, al pobre, al servidor, al ignorante, sobre el mayor, el rico, el amo, el letrado”.
Por todo lo anterior, en CONAPROME, que es una Comisión Nacional para la prevención de abuso y protección de los vulnerables, queremos acogernos a este llamado y luchar por este cambio cultural que debemos hacer todos. Tenemos que dar el paso hacia la coherencia y desechar relaciones humanas o institucionales pervertidas por el mal uso del poder y el egoísmo.
Hoy queremos invitar a todos ustedes asumir la prevención como un verdadero apostolado y misión, así como lo hemos asumido ya nosotros y las comisiones diocesanas de prevención que también han abrazado este gran reto. No es fácil, el tema incluso es complicado, pero es necesario hacerlo sin demoras, si queremos verdaderamente una Iglesia sinodal.
Reitero mi más profundo y sincero agradecimiento a los miembros de la Comisión Nacional por la organización de este III Congreso Nacional de Prevención, igualmente gratitud sincera a todos los ponentes que nos han acompañado estos días, y a ustedes acá presentes, a quienes pido ayudarnos a llevar adelante este apostolado que nos pide la Iglesia asumir con verdadera conciencia y auténtico compromiso. Muchas gracias y bendiciones para todos.
