Construyamos relaciones verdaderas en la era digital

“En tu nombre echaré las redes”, Lucas 5, 5

Mensaje con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Domingo 12 de mayo de 2024, Solemnidad de la Ascensión del Señor.

En la 58 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales reflexionemos sobre la importancia de comunicarnos de manera auténtica y genuina, al estilo de Jesús. En un mundo saturado de tecnología y medios digitales es fácil caer en la trampa de las relaciones superficiales y artificiales. Sin embargo, como seguidores de Cristo, estamos llamados a construir relaciones verdaderas y significativas que reflejen el amor y la compasión de nuestro Señor.

Recordemos en la parábola del Buen Samaritano (Lucas 10, 25-37) cuando Jesús nos enseña sobre el valor de la empatía y la conexión humana y nos pide mostrar caridad y bondad con los necesitados. En medio de la era digital, donde la inteligencia artificial y la tecnología pueden alejarnos unos de otros, es crucial recordar la importancia de tender una mano amiga y estar presentes para nuestros semejantes, guiar a quienes se sienten extraviados y no permitir que algunos caigan en la trampa que muchos crean para engañar y dañar.

En mi IX Carta Pastoral “En tu nombre echaré las redes” (Lucas 5, 5), n. 74, hacía una invitación a ser samaritanos digitales, lo cual “consiste en ser capaces de llevar consuelo, de atender a aquellos que se encuentran solos, para practicar también en la era digital las obras de misericordia a las que nos llama el Señor”.

La tecnología puede ser una herramienta poderosa para facilitar la comunicación y el intercambio de información, pero no debe reemplazar la profundidad y la autenticidad de las relaciones humanas. Jesús mismo nos mostró el valor de la comunicación cara a cara, donde las palabras se acompañan de gestos de amor y solidaridad.

En un mundo cada vez más conectado digitalmente es fácil perder de vista el valor de la presencia física y la conexión emocional. Sin embargo, como discípulos de Jesús, estamos llamados a ir más allá de las barreras digitales y construir puentes de amor y entendimiento entre nosotros. ¡Utilicemos para el bien todos los recursos disponibles!

Precisamente, el Papa Francisco nos anima y guía en su mensaje con motivo de esta Jornada, al decirnos: “Sólo dotándonos de una mirada espiritual, sólo recuperando una sabiduría del corazón, podremos leer e interpretar la novedad de nuestro tiempo y redescubrir el camino de una comunicación plenamente humana”.

Evoco también para este momento la parábola del sembrador (Marcos 4, 1-9) que nos recuerda la disposición de corazón que debemos tener para escuchar al Señor.

En un mundo más digitalizado y con comunicaciones más tecnificadas, la invitación es clara: sembremos semillas de amor y verdad en nuestros corazones y en los corazones de los demás. En un mundo lleno de ruido digital, busquemos cultivar relaciones que estén arraigadas en la verdad y el amor de Cristo.

La Jornada Mundial de Comunicaciones nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre cómo estamos utilizando los medios de comunicación en nuestra vida diaria. ¿Estamos utilizando la tecnología para construir relaciones significativas y auténticas, o estamos permitiendo que nos aleje de los demás?

Sigamos el ejemplo de Jesús, quien se comunicó con amor y compasión, buscando siempre construir relaciones en espíritu y verdad. ¡Que nuestra comunicación refleje el amor y la gracia de Dios, y que nuestras relaciones sean un testimonio del poder transformador del Evangelio!