Familia Acuña Blanco: “La Virgen de los Ángeles ha querido visitar nuestra casa, nuestra familia y hacernos un milagro”

“María, Reina y Madre protege nuestras familias” es el título del vestido que luce la imagen de la Virgen de los Ángeles desde este 1 de agosto. Proviene de una familia de la Diócesis de Ciudad Quesada. En el vestido sobresale una familia sostenida por la “mano de Dios”.

Desde la parroquia San José de Aguas Zarcas, de la Diócesis de Ciudad Quesada, la familia Acuña Blanco, vecina de Los Chiles, Aguas Zarcas, confeccionó el vestido que la Imagen Sagrada de la Virgen de los Ángeles luce desde este 1 de agosto. María, Reina y Madre protege nuestras familias es el título del vestido.

El diseño destaca la devoción por el Santo Rosario y la unidad de las familias, colocando las palabras Humildad, Maternidad y Esperanza en el vestido, como virtudes de la Virgen, Madre de Cristo.

En su propuesta se incluyen varios símbolos de la diócesis y de la región, entre ellos el Volcán Arenal, una ramita de café, el escudo episcopal de Monseñor José Manuel Garita Herrera, la Catedral de Ciudad Quesada y una familia que reza unida. Esta familia hace esta ofrenda y pide trabajar por la paz y por la defensa de la vida.

“La Virgen de Los Ángeles ha querido visitar nuestra casa, nuestra familia, incluso hacernos un milagro. La Virgen está viva. Yo veo en María una mamá, una mamá, ella se preocupa por nosotros, ella quiere nuestra salvación”, dijo Ilse María Gutiérrez Acuña al expresar la alegría por confeccionar el vestido que se le colocó a la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles.

Los apellidos de la familia se originan en su madre Teresa Acuña Blanco, maestra pensionada, que tuvo seis hijos. Hoy doña Ilse y su hermano Marvin, se encargan de cuidar a doña Teresa.

En el proceso de confección del vestido se involucraron los hijos de doña Teresa, así como sobrinos y sobrinos nietos de doña Ilse. También un amigo que borda, Ronny García Álvarez, fue parte importante del proceso.

Incluso, durante la elaboración del vestido surgieron peticiones en la familia que fueron respondidas desde lo alto.

“Una de mis sobrinas pidió por la rodilla que había que operarle a su hijo mayor, y me gustó porque después de que lo hizo, a los diez días, fue operado, y se está recuperando muy bien. Tanto mi sobrina como su hijo (Isaac) son ahijados míos. Me alegró que la ‘Virgencita’ escuchara la petición, porque yo creo que eso es algo que le va a quedar a él también grabado en el corazón, de que la Virgen escuchó”, manifestó doña Ilse.

Para ella, fue importante colocar en el vestido a la familia, sostenida por “la mano de Dios”, también aparece una rama de café que representa el trabajo de su padre, hay elementos de la región como el volcán y como fundamento aparecen virtudes de la Virgen a través del rosario.

La familia reflexionó en palabras expresadas por Monseñor José Manuel Garita Herrera, sobre la esperanza (elemento presente en el vestido). “La esperanza es la convicción de que nuestra vida está en manos del Señor y que debemos actuar conforme a la fe que profesamos”, decía Monseñor en su espacio Fermento 403. “Me gustó muchísimo esa expresión y por ahí nos fuimos, por eso yo quería que en el vestido se reflejara la familia en las manos del Señor”, comentó doña Ilse.

“Yo creo que María nunca deja de ser madre, la maternidad de María, yo creo que está muy arraigada, ella de verdad nos ama, sabe lo que Dios quiere de cada uno de nosotros”, dijo doña Ilse, quien el 27 de setiembre cumplirá 57 años de edad y además es Ministra Extraordinaria de la Comunión en su parroquia.

Monseñor José Manuel Garita Herrera, Obispo de Ciudad Quesada, manifestó su alegría y agradecimiento por haber sido elegidos como Iglesia Particular para escoger el vestido para la Imagen Sagrada.

“Las familias ofrecen el vestido a la Madre” fue el título de la convocatoria anunciada desde el 6 de mayo, como expresión de que las familias son una prioridad pastoral en la Diócesis de Ciudad Quesada.

“Quiero expresar un agradecimiento muy especial a todas las familias y personas que acogieron con entusiasmo esta convocatoria y dedicaron su talento, su tiempo y su corazón para confeccionar los vestidos presentados. Cada uno de ellos constituye una auténtica expresión de fe y de devoción mariana”, dijo el pastor diocesano de Ciudad Quesada.

Monseñor Garita afirmó que el encargo se asumió como una misión “que hemos procurado vivir con profundo sentido de fe, comunión eclesial y amor filial hacia la Madre de Dios”.

“Para nuestra diócesis, es una oportunidad de ofrecer, como Iglesia peregrina, un sencillo homenaje a la Patrona de Costa Rica”, indicó.

Foto principal: Ilse, su hermano Marvin, y su madre, doña Teresa.

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