Monseñor Garita: María nos da ejemplo para entregarnos a Dios

En su mensaje dominical, el Obispo de Ciudad Quesada nos invita a orientar nuestra vida a Dios, a ser fieles y a vivir con actitud y honradez.

En la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María conmemoramos “que Dios Padre elige a la humilde virgen de Nazaret para ser la madre de su Hijo Unigénito; para que tomara en su seno nuestra carne y entrara a lo más profundo del ser humano y, compartiendo nuestra humanidad, nos salvara y redimiera”.

De este modo, Monseñor José Manuel Garita Herrera dio inicio a su mensaje dominical, recordando que este dogma de fe fue definido el 8 de diciembre de 1854, por el Beato Papa Pío IX. Consiste en la gracia de que María fue preservada de todo pecado desde el instante mismo de su concepción en el seno de su madre.

“No podía tener la mínima mancha de pecado el tabernáculo a donde vendría a morar el Hijo eterno del Padre para la salvación del género humano”, señaló el prelado.

Explicó que el texto del Génesis, en la Primera Lectura de este domingo 8 de diciembre, presenta el origen del mal y del pecado. “El pecado aparece cuando el ser humano quiere vivir de acuerdo con sus criterios; en una palabra, cuando la persona vive a su propio antojo, lejos de la comunión amorosa con Dios”, agregó.

“El pecado, que rompe nuestra comunión con Dios, nos coloca en una situación confusa, oscura, desorientada y de profunda esclavitud, porque hemos perdido el punto de referencia fundamental de nuestra vida que debe ser siempre Dios”.

No obstante, el plan divino no está para el fracaso ni la derrota. “El mismo texto del Génesis nos brinda un gran anuncio y esperanza de redención y salvación: de la misma descendencia de la mujer -caída y desobediente- surgirá la victoria sobre el mal, representado en la lectura por la serpiente”, mencionó Monseñor.

A su vez, el relato solemne de la anunciación aparece en el evangelio de San Lucas. “En dos ocasiones saluda el ángel a María y esto nos muestra que Dios se ha acercado para actuar en ella con todo su amor. ‘Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo’, ‘has encontrado gracia ante Dios’, ‘el Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra’. Estas expresiones ponen de manifiesto la grandeza del amor de Dios: María queda colmada de la presencia del Señor; Dios la libera de todo temor y Él queda definitivamente morando en ella”, dijo el Obispo de Ciudad Quesada.

“Ella es también la bendita entre todas las mujeres y podríamos decir, mejor aún, la bendita entre toda la humanidad, porque fue la primera en acoger totalmente el don del amor y la redención de Dios”, enfatizó.

El obispo exhortó a que esta solemnidad mariana resuene en nuestra vida en tres aspectos:

1. Que sea un “llamado a la santidad y transparencia de vida, lejos de la mentira y la doblez, que lamentablemente vivimos en esta sociedad de la imagen, la apariencia y la crisis de la verdad”.

2. Que provoque “una profunda relación con Dios: oración y escucha atenta de la palabra deben ser los pilares de quien busca a Dios con sinceridad de corazón, y María nos da ejemplo de vivir entregados a las cosas de Dios”.

3. Que nos invite “a ser fieles como María, a permanecer en la fe y en el amor de Dios; nunca en el pecado ni el mal. Lamentablemente, los valores de la pureza, la rectitud y la honradez están hoy en día en grave crisis a causa del ambiente pansexualizado y marcado por la corrupción en que vivimos, a tal punto que muchos viven y actúan como si Dios no existiera”.

“Pidamos la intercesión de María Purísima para vivir siempre en Dios y de Dios como ella. El cuerpo y la sangre de su Hijo, que tomó nuestra carne y nuestra sangre en su seno bendito e inmaculado, sean la fuerza y el alimento que necesitamos para vivir siempre en fidelidad, santidad, pureza y rectitud como la Santísima Virgen María”, finalizó Monseñor Garita.

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