Monseñor Garita: solo en Dios hay sentido de vida

“Jesús quiere discípulos capaces de ir contracorriente cuando sea necesario”, dijo el Obispo de Ciudad Quesada en su mensaje dominical.

En el XX Domingo del Tiempo Ordinario la Diócesis de Ciudad Quesada celebró el XI Día Joven con Jesús.

En la Eucaristía presidida por Monseñor José Manuel Garita Herrera, el obispo les dijo a los jóvenes que esta es “una jornada para recordar que la Iglesia cree en ustedes, confía en ustedes y necesita de ustedes”.

A la luz del Evangelio, en la homilía se hizo hincapié a no rendirse, a seguir creyendo y a seguir confiando.

“Dios tiene un lugar para todos, nadie queda excluido de su amor. No importa de dónde vengas, cuál sea tu historia, tus heridas, tus caídas o tus dudas. Para Dios, todos tienen un espacio en su corazón y todos están llamados a descubrir que solo en Él encuentra sentido la vida”, recalcó el Obispo de Ciudad Quesada.

El Evangelio de San Mateo presenta a una mujer que parecía tenerlo todo en contra. Era extranjera, no pertenecía al pueblo de Israel y, sin embargo, no dejó que eso la detuviera.

“Ella se acercó a Jesús, insistió, perseveró y no perdió la esperanza. Mientras muchos la querían hacer callar, ella siguió hablando con Jesús. Mientras otros la rechazaban, ella siguió creyendo. Al final, Jesús quedó admirado y le dijo: ‘¡Qué grande es tu fe!’”, agregó Monseñor Garita.

En medio de una sociedad que dice a los jóvenes cómo tienen que vestir, cómo tienen que hablar, qué deben pensar, qué deben publicar y hasta cómo tienen que verse para ser aceptados, el obispo diocesano hizo un llamado: “Jesús no quiere jóvenes que simplemente sigan la corriente. Quiere discípulos capaces de ir contracorriente cuando sea necesario”.

Recordó palabras de San Carlo Acutis: “Todos nacen originales, pero muchos mueren como fotocopias”.

“¡Qué cierto es esto! Cuidado, porque el mundo quiere convertirnos en fotocopias, pero Jesús quiere que seamos originales y auténticos”, agregó el pastor diocesano.

“Ser original significa tener el valor de ser quien Dios soñó que fueras. Significa no vender los propios valores por conseguir unos cuantos ‘me gusta’; no cambiar la verdad por quedar bien con un grupo; no renunciar a la fe por miedo a las burlas; no esconder que amas a Jesús porque otros piensan diferente”.

Asimismo, en la homilía se hizo un fuerte llamado a la paz en medio de un mundo violento, en medio de una sociedad cargada de bullying.

“Muchachos, Costa Rica, nuestras familias, nuestra diócesis y nuestras instituciones necesitan jóvenes que sean sembradores de paz. Sean esos muchachos que unen en lugar de dividir, que construyen puentes en vez de levantar barreras, que contagian esperanza en lugar de propagar pesimismo”, dijo Monseñor Garita.

También les pidió mirar el ejemplo de la Virgen María para permitir que Dios haga su voluntad.

El Obispo de Ciudad Quesada dejó unas tareas concretas a los jóvenes:

Primera: dediquen cada día unos minutos para hablar con Jesús; una amistad solo crece cuando hay tiempo para encontrarse.

Segunda: no permitan que el celular ocupe el lugar que solo Dios debe ocupar en el corazón; utilicen la tecnología para evangelizar, como lo hizo San Carlo Acutis.

Tercera: atrévanse a ser diferentes cuando se trate de hacer el bien; no tengan miedo de defender la verdad, la vida, la honestidad y la pureza del corazón.

Cuarta: conviértanse en constructores de paz en su familia, el colegio, la universidad, el trabajo y también en las redes sociales.

Quinta: no caminen solos; busquen una comunidad y los grupos juveniles donde puedan crecer en la fe, servir y descubrir la misión que Dios tiene para ustedes.

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