Prevención y actitud de servicio

El pasado 1 de junio, la Iglesia Católica en Costa Rica vivió la IV Jornada Nacional de Oración por las Víctimas de Abuso; un momento de encuentro con el Señor que nos pone de frente a una realidad en la cual debemos tomar cada vez mayor conciencia de la importancia de cuidar a los menores y adultos vulnerables.

“Los principios del respeto de la dignidad de todos, de la buena conducta y de un estilo de vida sano deben convertirse en una norma universal, independientemente de la cultura y de la situación económica y social de las personas. Todos los ministros de la Iglesia deben mostrarlos en el servir a los fieles, y a su vez deben ser tratados con respeto y dignidad por quien guía la comunidad. Por otro lado, una cultura de la tutela tendrá lugar sólo si hay una conversión pastoral en tal sentido entre sus líderes”, decía el Papa Francisco a los miembros de la Comisión Pontificia para la Protección de los Menores, el pasado 5 de mayo de 2023.

En su discurso, el Santo Padre reconocía la honda herida que marcan los casos de abuso tanto en la Iglesia como en la sociedad, pero al mismo tiempo reconocía los esfuerzos que cada vez más se hacen patentes para generar espacios seguros y de mostrar de manera coherente el testimonio de quienes nos decimos cristianos.

En esta vía, en la Diócesis de Ciudad Quesada, el pasado 2 de mayo caminamos hacia una actualización de las estructuras de trabajo que tienen que ver con la escucha y la prevención para la protección de menores y adultos vulnerables.

Solo con la gracia de Dios, pero al mismo tiempo, con la disposición de un corazón abierto a servir, podremos en verdad ser coherentes con el sentir de una Iglesia que protege y cuida de todos, especialmente de los más pequeños y vulnerables.

Recientemente, estuvo en Costa Rica, Mons. Jordi Bertomeu Farnós, oficial de la Sección Disciplinaria del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, para brindar formación y capacitación en diferentes ámbitos de la Iglesia; así lo ha hecho en sus visitas a otras naciones.

Mons. Bertomeu en una conferencia con medios de comunicación católicos de nuestro país, hablaba de la importancia de disponer el corazón, para todos, clérigos y laicos… “Cuando logremos que un fiel sea visto en Costa Rica como alguien que está al servicio de los demás, habremos logrado el objetivo. Seremos lo que somos, es decir, es un pueblo que camina para ponerse al servicio, especialmente de los últimos”, decía en su exposición ante los medios.

La misión para erradicar el abuso sexual y la cultura que pueda propiciarlo debe hacernos actuar con urgencia, para trabajar de modo integral, con voluntad, con verdad y con seriedad.

Es nuestra obligación seguir abriendo espacios de formación y prevención, exhortar en nuestra Iglesia y en la sociedad en general la necesidad de entender que este es un tema prioritario, si queremos vivir mejor y si queremos proteger la vida de los menores y adultos vulnerables.

Pidamos al Señor que nos ilumine para proceder y actuar en la búsqueda de espacios seguros para todos en la Iglesia.

Fermento 323. Martes 4 de junio, 2024