Oración por la elección del Papa
Señor Jesús, Hijo de Dios vivo.
Tú eres el Señor, el único Salvador.
Mira a tu pueblo y manda a tu Espíritu Santo a renovar la faz de la Iglesia.
Concédenos un Pastor santo, con el suave olor de Cristo que santifique al rebaño, que lo gobierne con la verdad y la caridad, que lo enseñe con la claridad de tu perenne Evangelio y doctrina.
Danos un Pastor que predique con pasión y
ardor tu Evangelio, que proclame que Tú eres el único Señor y Salvador, que atraiga suavemente a las naciones a tu Reino, que dé testimonio valiente de la única verdad que eres Tú.
Danos un Pastor lleno de amor y misericordia
con los pobres y los pecadores, que cure las heridas y que sea incansable
en llamar a la conversión, pues sin arrepentimiento tampoco hay perdón.
Danos un Pastor que nos lleve a volver la mirada a lo alto y nos haga entender que
nuestro destino no es esta tierra sino la gloria del Cielo donde reinaremos contigo.
Ilumina a los Cardenales, que huyan de la tentación de la mundanidad y del poder,
que busquen solo tu Gloria y el bien de la Iglesia y que se abran la inspiración
de tu Santo Espíritu.
Amén
El «Veni Creator Spiritus» (Ven, Espíritu Creador)
Este himno se canta al inicio del cónclave y es perfecto para invocar la luz divina. ¿Por qué rezarlo? Porque es la oración oficial de la Iglesia para pedir sabiduría en la elección del Papa. Se sugiere rezarlo o cantarlo en nuestras actividades con los diferentes grupos antes de iniciar nuestra reunión, uniéndonos en oración con la iglesia para pedir por el nuevo Pontífice.
Ven Espíritu creador; visita las almas de tus fieles.
Llena de la divina gracia los corazones que Tú mismo has creado.
Tú eres nuestro consuelo, don de Dios altísimo,
fuente viva, fuego, caridad y espiritual unción.
Tú nos das los siete dones;
Tú el dedo de la mano de Dios,
Tú el prometido del Padre, pones en nuestros labios tu palabra.
Enciende con tu luz nuestros sentidos, infunde tu amor en nuestros corazones
y con tu perpetuo auxilio, fortalece nuestra frágil carne.
Aleja de nosotros al enemigo, danos pronto tu paz,
siendo Tú mismo nuestro guía evitaremos todo lo que es nocivo.
Por Ti conozcamos al Padre y también al Hijo y que, en Ti,
que eres el Espíritu de ambos, creamos en todo tiempo. Amén.
V/. Envía tu Espíritu y se hará una creación nueva:
R/. Y renovarás la faz de la tierra
Oremos: Te suplicamos humildemente, oh Señor, que por tu inmensa piedad
concedas a la sacrosanta Iglesia un Pontífice que te sea siempre agradable
por su santo celo para con nosotros y sea siempre digno de la reverencia de tu
pueblo por su saludable gobierno para gloria de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Amén
Seguidamente se rezan las letanías al Espíritu Santo:
Letanías al Espíritu Santo
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial.
R/. Ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo.
Dios Espíritu Santo.
Trinidad Santa, un solo Dios.
Espíritu Santo que procedes del Padre y del Hijo,
R/. Te alabamos y te bendecimos
O otras respuestas: Inspira a los Cardenales.
Asístelos.
Espíritu del Señor, Dios de Israel.
Espíritu que posees todo poder.
Espíritu, fuente de todo bien.
Espíritu que embelleces los cielos.
Espíritu de sabiduría e inteligencia.
Espíritu de consejo.
Espíritu de fortaleza.
Espíritu de ciencia.
Espíritu de piedad.
Espíritu de temor del Señor.
Espíritu, inspirador de los santos.
Espíritu prometido y donado por el Padre.
Espíritu de gracia y de misericordia.
Espíritu suave y benigno.
Espíritu de salud y de gozo.
Espíritu de fe y de fervor.
Espíritu de paz.
Espíritu de consolación.
Espíritu de santificación.
Espíritu de bondad y benignidad.
Espíritu, suma de todas las gracias.
Cordero de Dios Que quitas los pecados del mundo.
R/. Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo.
R/. Escúchanos Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo.
R/. Ten piedad de nosotros.
V/. Envía tu Espíritu y se hará una creación nueva:
R/. Y renovarás la faz de la tierra
Oremos:
Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo; te pedimos especialmente por los Cardenales reunidos en cónclave, purifica sus corazones y dales a conocer tu voluntad para que dóciles a tu Espíritu elijan al Pastor de la Iglesia Universal que te agrade por su santidad y sea útil a tu pueblo por su vigilante dedicación pastoral. Por Jesucristo, nuestro Señor.
El Rosario por el futuro Papa
«Reza un rosario cada día del cónclave, ofreciéndolo por una virtud del futuro Papa». Por último, se rezan las letanías de los santos Apóstoles.
Ofrecer un Rosario por los cardenales es una tradición muy arraigada.
Misterios gozosos: Para que el nuevo Papa tenga la alegría de evangelizar.
Misterios dolorosos: Para que resista las pruebas que vendrán.
Misterios gloriosos: Para que la Iglesia renazca con su liderazgo.
Misterios luminosos: Para que el Divino Espíritu ilumine a los Cardenales en la Elección del nuevo Papa.
Letanías de los Santos Apóstoles, Santos Pontífices y Cardenales
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Santa María, Madre de la Iglesia,
R/. Ruega por nosotros.
San Miguel, defensor de la Iglesia,
Santo Ángeles y Arcángeles,
San José, protector de la Iglesia Universal,
San Pedro,
San Pablo,
San Andrés,
San Juan,
Santiago Apóstol,
Santo Tomás,
San Felipe,
Santiago, el Menor,
San Bartolomé,
San Mateo,
San Simón,
San Judas Tadeo,
San Matías,
Santo Apóstoles y discípulos del Señor,
San Lino,
San Cleto,
San Clemente,
San Evaristo,
Santo Alejandro I,
San Sixto I,
San Telesforo,
San Higinio,
San Pio I,
San Aniceto,
San Sotero,
San Eleuterio,
San Víctor I,
San Ceferino,
San Calixto I,
San Urbano I,
San Ponciano,
San Antero
San Fabián,
San Cornelio,
San Lucio I,
San Esteban I,
San Sixto II,
San Dámaso I,
San León Magno,
San Gregorio Magno,
San León Magno,
San Gregorio VII,
San Pío V,
San Pío X,
Todos los Santos Pontífices de la Iglesia Universal
San Bernardo de Claraval,
San Buenaventura,
San Ramón Nonato,
San Carlos Borromeo,
San Juan Fisher,
San Pedro Damián,
San Roberto Belarmino,
San Benito Cottolengo,
San José María Tomasi,
Todos los Santos Cardenales y Pastores de la Iglesia.
Nosotros, que somos pecadores R/. Te rogamos, óyenos.
Para que te dignes conceder a la Iglesia un Romano Pontífice santo,
Para que te dignes conceder a la Iglesia un digno sucesor de Pedro,
Para que te dignes conceder a la Iglesia un pastor universal según los deseos de tu corazón.
Para que te dignes dar a tu Iglesia un Sumo Pontífice que conserve, guarde y anuncie incansablemente el depósito de la fe,
Jesús, Hijo de Dios vivo,
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos.
Oración de Santa Catalina de Siena:
«Señor, da a tu Iglesia un Pastor santo,
un Papa que no tema a los poderosos,
que ame a los humildes
y nos guíe con la fuerza de tu verdad.» Amén.
Triduo para rezar por la elección del nuevo Pastor de la Iglesia Universal.
ORACIÓN INICIAL
Padre y Pastor eterno, que gobiernas y proteges siempre a tu Iglesia, concédele, en tu infinita bondad, un pastor que te agrade por su santidad y que nos guíe y acompañe con paternal solicitud. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
ORACIÓN FINAL
Señor, tú que nos guías a través de tu pastor en la tierra, el Papa. Te pedimos que te hagas presente durante el próximo Cónclave. Derrama tu Santo Espíritu sobre los cardenales presentes para que haya un Pentecostés renovado en tu Iglesia. Dales la sabiduría, prudencia y fortaleza que necesitan para elegir a quien tú escojas para liderarnos y guiarnos. Te necesitamos, Señor. Escucha nuestra oración y concédenos el don de un santo sucesor de Pedro para gobernar en tu nombre. Amén.
(Padrenuestro, Avemaría y Gloria).
DÍA 1: TÚ ERES PEDRO
Evangelio según san Mateo (16, 13-18)
Cuando llegó Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: “¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?” Ellos le respondieron: “Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o alguno de los profetas”. Luego les preguntó: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” Simón Pedro tomó la palabra y le dijo: “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo”.
Jesús le dijo entonces: “¡Dichoso tú, Simón, hijo de Juan, porque esto no te lo ha revelado ningún hombre, ¡sino mi Padre que está en los cielos! Y yo te digo a ti que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. Los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella”.
DÍA 2: APACIENTA MIS OVEJAS
Evangelio según san Juan (21, 15-17)
Le preguntó Jesús a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?” Él le contestó: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos”. Por segunda vez le preguntó, “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?”
Él le respondió: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Pastorea mis ovejas”. Por tercera vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?” Pedro se entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería, y le contestó: “Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis ovejas”
DÍA 3: PEDRO, LA UNIDAD DE LA IGLESIA
Sermón de san Agustín (295, nn. 2, 4)
El Señor Jesús, antes de su pasión, como saben, eligió a sus discípulos, a los que dio el nombre de apóstoles. Entre ellos, Pedro fue el único que representó la totalidad de la Iglesia casi en todas partes.
Por ello, en cuanto que él solo representaba en su persona a la totalidad de la Iglesia, pudo escuchar estas palabras: Yo te daré las llaves del reino de los cielos. Porque estas llaves las recibió no un hombre único, sino la Iglesia única… No es que él fuera el único de los discípulos que tuviera el encargo de apacentar las ovejas del Señor; es que Cristo, por el hecho de referirse a uno solo, quiso significar con ello la unidad de la Iglesia.
HORA SANTA
CANTO Y EXPOSICIÓN DEL SANTÍSIMO
Oración:
Señor Jesucristo, al confiar a San Pedro y a sus sucesores las llaves del Reino de los Cielos, estableciste el oficio del papado. Concede a tu Iglesia, te lo suplicamos, un Papa que, en su entrega a la Sagrada Tradición de la Iglesia, busque gobernarla conforme al Depósito de la Fe y para la salvación de las almas.
María Inmaculada, Madre de la Iglesia y Reina de los Confesores, te consagramos el Cónclave y la elección del Santo Padre. Madre bendita, no mires nuestros pecados ni la infidelidad de tantos católicos que no aceptan la enseñanza de tu Hijo, sino a la Iglesia, que es la Esposa sin mancha de tu Hijo, para que no recibamos al líder que merecemos, sino a un Santo Padre que guíe a la Iglesia para la gloria y el honor de tu Hijo. Amén.
A continuación, se reza el rosario de la Divina Misericordia, rogando por el colegio cardenalicio y el nuevo sucesor de Pedro.
Terminado el Rosario se lee una lectura del Evangelio, se sugieren los siguientes: san Mateo (16, 13-18); san Lucas (22, 31-34); san Juan (21, 15-17).
Breve reflexión sobre el Evangelio.
Terminada la reflexión, se hacen unas preces, sugerimos la siguiente:
Preces por el Cónclave
Acudamos confiados al trono de la gracia, a fin de alcanzar misericordia y hallar la gracia de un auxilio oportuno, sabiendo que el Señor que no nos abandona y que guía los destinos de los hombres y de los pueblos, que conoce todas nuestras necesidades, y las de su santa Iglesia.
1. Te pedimos, Señor, que concedas a tu Iglesia un digno sucesor de Pedro, que como Padre y Pastor cuide de tu Iglesia obrando según los deseos de tu corazón y guiándola por los caminos de tu voluntad. Oremos.
R/. Te rogamos, óyenos, Señor.
2. Por los Cardenales que tienen la misión y la responsabilidad de elegir al soberano Pontífice, para que Dios se digne visitarlos con su gracia, iluminarlos con su Espíritu y revestirlos con su fuerza para que libres de toda acepción de personas, prejuicios, intereses y debilidades elijan a aquel en quien tú has puesto tu mirada. Oremos
R/. Te rogamos, óyenos, Señor.
3. Por los obispos de la Iglesia, por los sacerdotes y diáconos, por los religiosos y por los seminaristas, por todo el pueblo santo de Dios para que con espíritu de fe acojamos al nuevo Papa que tú quieras darnos y le obedezcamos como al mismo Cristo. Oremos.
R/. Te rogamos, óyenos, Señor.
4. Por todos aquellos que no creen o rechazan a Cristo, por aquellos que buscan la verdad, por aquellos que todavía no te conocen y por los hombres de buena voluntad, para que el amor entre todos los miembros de la Iglesia, los ayuden a llegar a ti. Oremos.
R/. Te rogamos, óyenos, Señor.
5. Por aumento de vocaciones sacerdotales, religiosas y misioneras. Por el eterno descanso de los fieles difuntos. Oremos.
R/. Te rogamos, óyenos, Señor.
Oh Dios, Padre de todos los dones, de quien viene cuanto somos y tenemos; te pedimos que nos enseñes a reconocer los beneficios de tu amor, y a amarte con todas las fuerzas de nuestro corazón. Danos un Papa santo según los deseos de tu Corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Amén
A continuación, se imparte la bendición como de costumbre y se dicen las letanías del Santísimo.
Antes de hacer la reserva hacer la oración de San Miguel Arcángel y la oración de la Virgen por el Cónclave.
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra las perversidades y asechanzas del demonio. Reprímale Dios pedimos suplicantes. Y tú, príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás, y a los otros espíritus malignos que andan por el mundo para la perdición de las almas.
Amén
Oración a la Virgen María por el cónclave
Ofrezcámoslo en estos días por el Cónclave, por los Cardenales electores y por el próximo Papa.
[Elección de un nuevo Papa]
Dios todopoderoso, que derramaste el Espíritu Santo sobre los apóstoles,
reunidos en oración con María, la Madre de Jesús, concédenos, por intercesión de la Virgen,
un Romano Pontífice santo, que se entregue fielmente a tu servicio
y proclame la gloria de tu nombre con testimonio de palabra y de vida.
Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
[Por los cardenales]
Dios todopoderoso, tú que inspiraste a la Virgen María,
cuando llevaba en su seno a tu Hijo, el deseo de visitar a su prima Isabel,
concede a los Cardenales reunidos en cónclave,
que, dóciles al soplo del Espíritu, obren y elijan según tu voluntad.
Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
[Para acoger al nuevo Papa]
Dios y Padre de nuestro Salvador Jesucristo,
que, en María, virgen santa y madre diligente, nos has dado la imagen de la Iglesia;
envía tu Espíritu en ayuda de nuestra debilidad, para que perseverando en la fe
obedientes al Pastor de la Iglesia Universal que tú quieras concedernos
crezcamos en el amor y avancemos juntos hasta la meta de la bienaventurada esperanza.
Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Preces por el Cónclave dentro de la Misa.
Acudamos confiados al trono de la gracia, a fin de alcanzar misericordia y hallar la gracia de un auxilio oportuno, sabiendo que el Señor que no nos abandona y que guía los destinos de los hombres y de los pueblos, que conoce todas nuestras necesidades, y las de su santa Iglesia.
1. Te pedimos, Señor, que concedas a tu Iglesia un digno sucesor de Pedro, que como Padre y Pastor cuide de tu Iglesia obrando según los deseos de tu corazón y guiándola por los caminos de tu voluntad. Oremos.
R/. Te rogamos, óyenos, Señor.
2. Por los Cardenales que tienen la misión y la responsabilidad de elegir al soberano Pontífice, para que Dios se digne visitarlos con su gracia, iluminarlos con su Espíritu y revestirlos con su fuerza para que libres de toda acepción de personas, prejuicios, intereses y debilidades elijan a aquel en quien tú has puesto tu mirada. Oremos
R/. Te rogamos, óyenos, Señor.
3. Por los obispos de la Iglesia, por los sacerdotes y diáconos, por los religiosos y por los seminaristas, por todo el pueblo santo de Dios para que con espíritu de fe acojamos al nuevo Papa que tú quieras darnos y le obedezcamos como al mismo Cristo. Oremos.
R/. Te rogamos, óyenos, Señor.
4. Por todos aquellos que no creen o rechazan a Cristo, por aquellos que buscan la verdad, por aquellos que todavía no te conocen y por los hombres de buena voluntad para que, el amor entre todos los miembros de la Iglesia, los ayuden a llegar a ti. Oremos.
R/. Te rogamos, óyenos, Señor.
5. Por aumento de vocaciones sacerdotales, religiosas y misioneras. Por el eterno descanso de los fieles difuntos. Oremos.
R/. Te rogamos, óyenos, Señor.
Oh Dios, Padre de todos los dones, de quien viene cuanto somos y tenemos; te pedimos que nos enseñes a reconocer los beneficios de tu amor, y a amarte con todas las fuerzas de nuestro corazón. Danos un Papa santo según los deseos de tu Corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Amén
Nota: Recordar que en el misal romano hay oraciones propias para orar por la elección del nuevo Papa.
