Monseñor Garita: “Adviento nos llama a ser instrumentos de justicia”

“Debemos responder al llamado a la conversión, se nos pide dar frutos. El Señor prepara un reinado de justicia y paz que transformará incluso las relaciones más conflictivas”, dijo el Obispo de Ciudad Quesada en su mensaje dominical.

Llegamos al II Domingo de Adviento cuando la liturgia nos ofrece un mensaje claro y directo, centrado en la figura del Mesías esperado y la llamada a la conversión.

“El profeta Isaías, en la primera lectura, nos presenta la maravillosa visión del renuevo que brotará del tronco de Jesé. Es una imagen profundamente esperanzadora: de un tronco aparentemente muerto, brota vida; de lo que parecía estéril, surge un futuro nuevo. Sobre ese renuevo reposará el Espíritu del Señor con sus dones: sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios”, expresó Monseñor José Manuel Garita Herrera.

El Obispo de Ciudad Quesada pide volver la mirada a Dios y responder porque él “es capaz de hacer brotar vida donde nosotros solo vemos límites o cansancio”.

A la luz del Salmo 71 se prolonga este deseo de un Mesías y rey justo, cercano a los pobres, defensor del débil, portador de paz abundante. “Es un retrato del corazón de Dios, y por eso también un retrato del corazón del Mesías que esperamos anhelantes en este tiempo de esperanza”, dijo el prelado.

“San Pablo, en la segunda lectura de su carta a los Romanos, nos exhorta a mantenernos firmes en la esperanza, sosteniéndonos unos a otros para vivir en perfecta concordia”, agregó.

Mientras tanto, al repasar el Evangelio de San Mateo, Juan el Bautista irrumpe con su voz fuerte e incómoda, llamando a la conversión sincera: “Preparen el camino del Señor”.

“Su mensaje incluye una advertencia clara: no basta con apoyarse en tradiciones o títulos; la verdadera preparación implica producir frutos, obras concretas, cambios reales que brotan desde lo más profundo de cada uno”, comentó Monseñor Garita.

Describió que Adviento es tiempo de esperanza activa, de unidad y edificación mutua.

“Debemos responder al llamado a la conversión, se nos pide dar frutos. El Señor prepara un reinado de justicia y paz que transformará incluso las relaciones más conflictivas”, dijo en su mensaje dominical.

Desde la enseñanza de la Palabra, el Obispo de Ciudad Quesada presenta tres desafíos para la vivencia de este II Domingo de Adviento:

1.- Dejar que Dios haga brotar vida nueva: debemos superar el cansancio y el desánimo… hacerlo en la familia, en la Parroquia, en todo ámbito de acción.

2.- Vivir la justicia y la paz en lo concreto: podemos ser instrumentos de justicia en nuestras relaciones, trabajos y decisiones.

3.- Responder al llamado a la conversión: ¿Qué frutos pide Dios hoy? ¿Qué caminos torcidos deben enderezarse? Respondamos con fe.

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