La Solemnidad de los Santos Pedro y Pablo es una oportunidad para reconocer sus vidas y testimonios de valentía al responder al llamado del Señor.
Monseñor José Manuel Garita Herrera, Obispo de Ciudad Quesada, en su homilía dominical, destacó el pasaje del evangelio de San Mateo cuando Jesús pregunta a sus discípulos: “¿Quién dicen que soy yo?”, y Pedro responde: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo”.
“Por esta confesión de fe, Jesús otorga a Pedro las llaves del Reino, prefigura su autoridad pastoral y cimenta la Iglesia sobre la roca firme de la fe del apóstol”, comentó.
El Prefacio de la Misa resume la misión de estos apóstoles columnas de la Iglesia: “Pedro fue el primero en confesar la fe, Pablo en maestro insigne que la interpretó; Pedro fundó la primitiva Iglesia con el resto de Israel, Pablo fue el maestro y doctor de los gentiles”.
Como parte de su mensaje dominical, ofrecido a las 8:00 a.m., en la celebración eucarística en la Catedral de Ciudad Quesada, el prelado hizo un llamado a confiar en la libertad que Dios nos concede, libertad que “se funda en la certeza de la presencia divina, que nos llama a la conversión y a la esperanza”.
Al mismo tiempo, siendo testigos de la fe que profesaron Pedro y Pablo, señaló que el bautizado está llamado a dar testimonio concreto, valiente y decidido: en la familia, en el lugar de trabajo, con los amigos, hacerlo con la palabra y los gestos de caridad.
“Estamos invitados a no desfallecer en la misión de construir un mundo más justo y fraterno, sabiendo que nuestra acción, aunque a veces parezca oculta, es custodiada por Dios”, dijo Monseñor Garita.
Frente a la secularización y el relativismo actual, el obispo pidió preguntarse: ¿somos capaces de presentar con valentía y convicción la verdad del Evangelio? ¿Nos apoyamos en la gracia sacramental para renovar nuestro compromiso misionero, evangelizador y testimonial?
“Aprendamos de Pedro a reconocer a Jesús con una profesión de fe decidida y clara, y de Pablo, a entregar la vida por el Reino, con pasión e impulso misionero. El Señor nos ayude a ser fieles y a cumplir esta misión hasta el final como Pedro y Pablo”, agregó.
Asimismo, pidió orar por el sucesor el Pedro, el Papa León XIV, “para que el Señor le conceda la luz y la gracia de su Espíritu, la sabiduría y el discernimiento de lo alto, a fin de que pueda confirmar en la fe a todos sus hermanos que conformamos la Iglesia universal de Jesucristo, fundada sobre la roca sólida de Pedro”.
