Este viernes 14 de marzo el obispo y los sacerdotes de Ciudad Quesada concluyeron los Ejercicios Espirituales anuales, en el Convento de las Hermanas Clarisas en Moravia. Los ejercicios, que iniciaron el lunes 10 de marzo, fueron dirigidos por Monseñor Vittorino Girardi Stellin, Obispo Emérito de Tilarán-Liberia.
El encuentro tuvo como propósito central descubrir la voluntad de Dios y asumir el compromiso de cumplirla en el ejercicio ministerial.
Las reflexiones giraron en torno a dos preguntas fundamentales: “¿En quién creo?” y “¿en quién confío?”. A partir de estas interrogantes, se abordó la importancia de la libertad personal en la toma de decisiones y el ejercicio del sacerdocio.
Uno de los temas destacados fue la experiencia del encuentro en tres direcciones: con Dios, consigo mismo y con los hermanos, considerándose un elemento esencial en la vida sacerdotal.
Se recordó la enseñanza de Romano Guardini, quien afirmó que “el encuentro con Dios es la más sublime de las gracias”. Asimismo, se subrayó la importancia de la oración como pilar fundamental del ministerio, sin la cual la vida sacerdotal no puede ser fecunda ni fructífera.
Durante las jornadas, también se trató la necesidad de vivir con alegría y el testimonio que esto representa. Se abordó la amistad con Jesús, los riesgos que pueden debilitarla y los caminos que se pueden tomar para fortalecerla. Asimismo, se advirtió sobre la tibieza espiritual, señalándola como una enfermedad y un obstáculo para la vivencia plena de la fe.
Otro aspecto analizado fue la lectura de la propia vida a la luz de Dios, reconociendo las obras realizadas por Él en la historia personal de cada sacerdote. Además, se reflexionó sobre la unidad y fraternidad sacerdotal, los principios que la fundamentan y los grados de comunión necesarios dentro del presbiterio, con el objetivo de fortalecer la misión pastoral.
Monseñor Vitorino Girardi brindó acompañamiento y orientación a los participantes, destacándose por su experiencia y motivación. Su presencia fue clave para el desarrollo de las jornadas, impulsando la reflexión y el compromiso de los sacerdotes en su labor pastoral.
“Agradecemos a Monseñor Vittorino que nos acompañó con su experiencia, sabiduría, ánimo e impulso que nos motivaron grandemente”, señaló Monseñor José Manuel Garita Herrera, Obispo de Ciudad Quesada.
Los ejercicios espirituales concluyeron con un llamado a la oración constante, la vivencia del ministerio con alegría y el fortalecimiento de la fraternidad sacerdotal, aspectos fundamentales para el servicio eclesial.
