¡A votar libre y conscientemente!

Mensaje con motivo de las elecciones municipales 2024

Estimados sacerdotes y fieles laicos de la diócesis:

Nos enseña el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, en su numeral 190: “La participación en la vida comunitaria no es solamente una de las mayores aspiraciones del ciudadano, llamado a ejercitar libre y responsablemente el propio papel cívico con y para los demás, sino también uno de los pilares de todos los ordenamientos democráticos”.

Como Obispo de la Iglesia Católica, pastor propio de la Diócesis de Ciudad Quesada, a la luz de estas palabras, animo y exhorto a ejercer, el próximo domingo 4 de febrero, nuestro libre derecho de votar para elegir a nuestras autoridades municipales que gobernarán para el periodo 2024-2028.

A lo largo y ancho del territorio que compone nuestra Iglesia particular, varios son los municipios en los que los fieles y personas de buena voluntad tendrán la oportunidad de elegir los diferentes puestos de elección popular, a saber: San Carlos, Guatuso, Los Chiles, Sarapiquí y Río Cuarto. Además, algunas comunidades se comunican y tienen parte de los territorios de los Cantones Central de Alajuela y de San Ramón.

De modo particular exhorto a un voto consciente e informado, a cuidar nuestra responsabilidad como electores, asistiendo a las urnas con un compromiso que va más allá de nuestros intereses particulares: el voto que realicemos, en suma, afectará a toda la comunidad en que vivimos. Por eso es de vital importancia tener claridad en las propuestas y figuras que han puesto su nombre a disposición para servir en esta noble tarea y de alto compromiso con cada Cantón de Costa Rica.

Desde luego, hago un llamado también a quienes están participando para ser elegidos en diferentes puestos municipales; agradezco esa disposición de servir. Dios les ilumine para que aquellos que sean electos puedan trabajar honestamente y de manera dedicada para sacar adelante las tareas encomendadas. Aquellos que no ganen, ojalá puedan ser puente para construir entre todos una mejor sociedad.

Hablar de estos territorios que componen nuestra Diócesis de Ciudad Quesada es hablar de múltiples necesidades, pero también de grandes riquezas que deberían estar al servicio del bien común si se distribuyeran de una manera más justa y equitativa.

En los recorridos pastorales que realizo constato la precariedad en la cual muchos de nuestros habitantes viven; son variadas las necesidades a suplir en cuanto a caminos, disponibilidad de agua potable, mayores facilidades para otros servicios públicos, conectividad a internet, servicios de transporte público …

Igualmente, en materia de seguridad se requieren inversiones importantes para dar los recursos necesarios a quienes resguardan el orden público. Muchos de estos temas, desde luego, no son solamente responsabilidad de las municipalidades, pero se requiere la mejor gestión para con el Gobierno Central en la búsqueda de soluciones para nuestras poblaciones.

Conocemos también que nuestro territorio recibe la visita de muchos migrantes, sea de paso, o para trabajar y residir de modo permanente. También se requieren acciones conjuntas para una atención integral de esta población.

Es importante una conciencia por el cuidado del ambiente y acciones pertinentes que lleven a nuestras autoridades municipales a gestionar nuestros recursos naturales para el mayor beneficio de todos.

Podríamos seguir enumerando una serie de necesidades en materia de salud, educación, acceso al empleo y mejores oportunidades para el sector productivo; sin duda sabemos de las grandes necesidades que tienen nuestros agricultores. En todo este contexto, es necesaria una visión amplia de parte de quienes lleguen a ocupar un cargo de servicio en el gobierno municipal: no deben perder de vista que es una oportunidad y una responsabilidad de servicio.

De la misma manera, deben darse las condiciones que permitan a los emprendedores y al sector empresarial, en general, para que los trámites municipales no los ahoguen y puedan más bien encontrar una gestión ágil para beneficio propio y llevar desarrollo a nuestras comunidades.

Que esta oportunidad democrática que tenemos los costarricenses en nuestras comunidades no se pase por alto. Demos gracias a Dios por vivir en democracia y pidamos que nos conceda su sabiduría para que tengamos un ejercicio pleno de este derecho y deber.

Les saluda y bendice cordialmente,

Monseñor José Manuel Garita Herrera, Obispo de Ciudad Quesada