Al pueblo que peregrina en la Diócesis de Ciudad Quesada

Tras los hechos de agresión contra una estudiante, dentro de un bus, en La Palmera, y que se viralizaron el pasado 8 de julio, comunicamos:

1. Mons. José Manuel Garita Herrera, Obispo de Ciudad Quesada, lamenta los hechos de agresión en que se ven involucrados dos menores de edad y rechaza cualquier forma de violencia, la cual se viene reproduciendo en diferentes planos de nuestra sociedad de manera cada vez más acelerada.

2. En sus diferentes visitas a más de 500 comunidades a lo largo y ancho del territorio diocesano, Monseñor Garita constata los sufrimientos presentes a través de diversas manifestaciones de violencia; al tiempo que lamenta las consecuencias que las drogas y el crimen organizado van plasmando cada vez con más fuerza en la sociedad.

3. “No es posible que normalicemos la violencia o que nos quedemos como simples espectadores; ni tampoco es aceptable que se viralicen estos videos, muchas veces solo como reproducción de más violencia, otras veces revictimizando a los que la sufren y muchas veces con poca empatía ante hechos que muchas veces nos son cercanos en las comunidades”, expresó el Obispo de Ciudad Quesada.

4. Asimismo, hace un llamado a volver a poner en el centro de las prioridades a la familia, como célula fundamental de la sociedad; a concretar una verdadera educación en valores que se ha dejado de lado por ideologías y a tomar acciones concretas para denunciar la violencia, el acoso o el bullying que se tornan cada vez más frecuentes en los centros educativos.

5. También exhorta a las autoridades competentes a evitar que hechos de violencia tan graves queden impunes; y solicita a las autoridades que corresponda la implementación de políticas públicas en favor de la paz, el desarrollo integral y el respeto de la dignidad humana.

6. Como Pastor de la Iglesia Católica hace un llamado vehemente, especialmente a los católicos a vivir los valores del Evangelio, a mostrar la coherencia de la fe, como testigos verdaderos de Jesús y regando la semilla de la caridad y la esperanza en la vida pública. “No podemos dejar de anunciar a Dios y menos en una sociedad que le ha vuelto la espalda”, recalcó.

7.  Monseñor Garita hace pública su solidaridad con las familias de los menores involucrados, que pueda llegar la ayuda necesaria para ellas y enfrentar las secuelas de estos hechos. Hace un llamado para que, como sociedad, podamos poner freno a la violencia.

Asimismo, en su mensaje habitual de cada semana, Fermento, correspondiente al próximo martes 16 de julio, el Obispo de Ciudad Quesada, abordará con mayor amplitud los signos de una sociedad que considera enferma y que necesita de volver su mirada al Señor Jesucristo.

Ciudad Quesada, 11 de julio, 2024.

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