Diócesis de Ciudad Quesada vivió su I Asamblea Pastoral del Presbiterio

Encuentro se celebró como experiencia que busca revitalizar el ser sacerdotal.

Este sábado 17 de febrero de 2024 se celebró la I Asamblea Pastoral del Presbiterio de la Diócesis de Ciudad Quesada, en las instalaciones del Instituto Agropecuario Costarricense S.A. Desde muy temprano, junto con el obispo de esta Iglesia Particular, Monseñor José Manuel Garita Herrera, se dio comienzo a este encuentro.

“Es el don y regalo de estar juntos, de vernos unos a otros, de dialogar con transparencia, de hacer experiencia como familia presbiteral que tiene sus virtudes y defectos, con aciertos y problemas, y con la intención de entender que este ministerio le pertenece al Señor y él nos guía para servir a la Iglesia”, mencionó Monseñor Garita.

A las 8:30 a.m. se dio el recibimiento de los sacerdotes, se prosiguió con la oración y posteriormente el obispo diocesano procedió a motivar al clero.

Bajo dos preguntas, ¿por qué? y, ¿para qué? Monseñor dio las claves. Señaló que la Asamblea se da porque los sacerdotes viven distintas experiencias, y no están exentos de enfrentar cansancio físico o espiritual; porque se busca reafirmar la identidad sacerdotal y porque se quiere responder plenamente al llamado de Dios.

“Queremos revisar nuestro desempeño pastoral a través del ministerio sacerdotal”, destacó el obispo.

En cuanto a la otra motivación, esta se da para “expresarnos y escucharnos acerca de nuestro ser de sacerdotes, para tomar conciencia de nuestro liderazgo, responsabilidad e identidad sacerdotal”.

Se busca descubrir juntos las decisiones, acciones y soluciones para responder a la realidad de la Iglesia y de la sociedad.

Los temas planteados en la Asamblea fueron los siguientes: “Evaluarnos, una tarea permanente”, a cargo del MBA. Adrián Villalobos Cubero y la Dra. Ana Gabriela Víquez Paniagua.

El segundo tema fue “Autoliderazgo”, a cargo del MBA. Renán Calvo Alpízar. Finalmente, el tercer tema estuvo a cargo del Pbro. Lic. Manuel Chavarría Estrada, y llevaba por nombre “El servicio del sacerdote en la gestión pastoral”.

Posteriormente hubo un espacio de reflexión individual de cada uno de los sacerdotes y luego un espacio de reflexión grupal, dividido por las vicarías de nuestra Diócesis. Además, hubo un diálogo en plenaria sobre la experiencia vivida.

A las 6:00 p.m. se celebró la Eucaristía, como cierre de esta experiencia sacerdotal.

¡Sigamos orando por nuestros sacerdotes!