Independencia para defender valores

Cada 15 de setiembre Costa Rica celebra su independencia. No se trata solo de un hecho histórico ocurrido en 1821, sino de una herencia que nos compromete día a día. Ser independientes significa mucho más que recordar una fecha, implica renovar la decisión de ser un pueblo libre que se sostiene en valores, instituciones y familias sólidas.

Cabe destacar que, como nación independiente, tenemos una característica que nos marcó, la paz. Hoy somos desafiados a no perder el rumbo frente a los embates de la indiferencia, la polarización o el individualismo que desgastan nuestro tejido social.

Defender la Independencia es volver a lo esencial, a la dignidad de cada persona, al respeto de la vida, al valor de la palabra dada, a la justicia y al bien común. Sin estos principios, la libertad se convierte en un concepto vacío y la democracia pierde su razón de ser.

Costa Rica necesita recordar qué nos conformó como país y sociedad. La familia fue y sigue siendo el primer espacio de transmisión de valores, donde se aprende a amar, a respetar y a cuidar a los demás. Si debilitamos la familia, debilitamos la patria.

La educación, por su parte, ha sido la herramienta más poderosa para igualar oportunidades y abrir caminos de desarrollo. Hoy debemos protegerla, invertir en ella y rescatar su verdadero sentido: formar ciudadanos críticos, responsables y solidarios.

La solidaridad ha sido otro pilar de nuestra identidad. Fuimos capaces de levantar instituciones fuertes en salud, seguridad social y cooperación comunitaria gracias a esa convicción de que nadie se salva solo. Ese espíritu debe revivir frente a los desafíos actuales.

No desconocemos las problemáticas que nos afectan: desempleo, inseguridad, corrupción o crisis de confianza en las instituciones. Por eso la defensa de los valores debe ayudarnos a reconstruir un Estado social de derecho en el que prevalezca la defensa de la dignidad de la persona humana.

La Independencia debe ayudarnos a ser corresponsables del país que queremos. Exige que la política recupere su vocación de servicio, que la ciudadanía sea consciente de sus deberes y que los líderes sociales construyan desde la honestidad y la transparencia. Solo así mantendremos vivo el legado recibido.

En este mes patrio, más allá de celebrar, estamos llamados a renovar un pacto con nuestra historia y con nuestro futuro. Costa Rica seguirá siendo libre si cuidamos nuestras raíces, fortalecemos la familia, protegemos la educación y vivimos la solidaridad. Esa es la verdadera independencia: una libertad sostenida en valores que se construye cada día para el bien de todos.

Pidamos al Señor que nos acompañe y nos ilumine, para que sepamos devolverle también su lugar en nuestra sociedad. Que Costa Rica siga siendo una nación creyente, cimentada en sólidos valores cristianos, y que sepa privilegiar siempre el bien común por encima de intereses particulares.

Fermento 390. Martes 16 de setiembre, 2025

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