Monseñor Garita: “El Señor nos ilumina para que vivamos como hijos de la luz”

El encuentro con Jesús debe llevarnos a un cambio de vida, a dejar de lado la falta de transparencia y a caminar en la verdad, dijo en su mensaje dominical el Obispo de Ciudad Quesada.

“El Señor es la luz del mundo y de nuestras vidas; él ilumina nuestras oscuridades y cegueras; nos ilumina para que vivamos como hijos de la luz, no como ciegos ni en tinieblas”.

De esta forma, Monseñor José Manuel Garita Herrera dio inicio a su homilía, en el XXX Domingo del Tiempo Ordinario, en la Catedral de Ciudad Quesada.

Tomando el ejemplo del ciego que, en el Evangelio le pide al Señor que le conceda ver, el prelado nos interpela para que hagamos conciencia de todo aquello que representa ceguera y oscuridades en nuestras vidas.

Muchas de estas situaciones “nos impiden ver la acción de Dios” e impiden que veamos “las necesidades de los demás”, indicó.

Monseñor Garita hizo un llamado para que nos encontremos con Jesús y de este modo disipar la oscuridad del mal, del pecado, la incoherencia de vida, el anti testimonio, la falta de transparencia, la falta de verdad y la falta de autenticidad.

Ya desde la Primera Lectura de Jeremías, la homilía recogía el mensaje de esperanza para Israel en el exilio. “El Señor liberará, transformará y sacará de la oscuridad en la que estaban. Liberará e iluminará a los ciegos, cojos y preñadas; los reunirá y congregará. Hay alegrarse por esa acción maravillosa de Dios”, comentó el Obispo de Ciudad Quesada.

Sobre el encuentro del ciego con Jesús en el Evangelio de san Marcos, Monseñor señaló que es un encuentro conmovedor e iluminador, que cambia la vida y la historia de Bartimeo. “Lo más importante, lo convierte en discípulo. Todo encuentro con Jesús nos llama a ser discípulos suyos, a seguirlo”, reseñó.

En la Misa de 8:00 a.m., el obispo invitó a que busquemos ese cambio de vida, como lo hizo el ciego Bartimeo, quien encuentra esperanza al oír a Jesús, que se levanta del suelo, y que logra dar un salto para llegar a Dios. “Se arriesga en la fe”, expresó.

Jesús responde a Bartimeo: “Tú fe te ha curado… es una respuesta salvadora de Jesús a la insistencia, perseverancia y confianza del ciego. Por ello, no debemos darnos por vencidos, no debemos quedar tirados al borde del camino”.

Monseñor Garita recordó palabras del Papa Francisco: “todo encuentro con Jesús cambia la vida”.

Igualmente, en su homilía recogió la enseñanza de la Segunda Lectura de la Carta a los Hebreos, en la que Jesús se ofrece y ofrece los dones por nosotros, por nuestra salud y salvación.

“Señor, ayúdanos a reconocerte cuando pasas a nuestro lado. Que no nos domine el miedo por la opinión de los demás. En medio de nuestra tiniebla, necesitamos tu compasión para que podamos recobrar la luz. Como el ciego Bartimeo, cada uno de nosotros puede hoy suplicarte diciendo: ‘Maestro, que pueda ver’”, finalizó el Obispo de Ciudad Quesada en su mensaje dominical.

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