Sentido de vida

Recientemente la Caja Costarricense de Seguro Social reportó un aumento del doble en la cantidad de casos de intoxicaciones con productos utilizados para vapear en 2023. Fue un aumento de 7 a 14 casos desde 2022.

Lo más grave de este hecho es que se reportan nueve casos de intoxicaciones en personas menores de edad, y según reporta la institución hay casos de niños de 2 y 3 años de edad.

Se indica la nicotina y la marihuana como los principales componentes encontrados en los reportes de intoxicación; más grave aún, en algunos casos las personas afectadas desconocían las sustancias que había en los dispositivos.

Desde luego cabe preguntarse qué lleva al ser humano, a personas menores de edad, en estos casos, a buscar formas que perjudican su salud. Y lo primero que hay que responder es la necesidad sobre el sentido de la vida que tenemos en la sociedad de hoy, entendiendo la vida como un regalo y don sagrado dado por Dios. Si no se entiende así, tendremos graves consecuencias.

“¿O no saben que sus cuerpos son templo del Espíritu Santo, que habita en ustedes y que han recibido de Dios? Por lo tanto, ustedes no se pertenecen, sino que han sido comprados, ¡y a qué precio! Glorifiquen entonces a Dios en sus cuerpos”, nos dice la 1 Carta a los Corintios 6, 19-20.

Es fundamental cuidar el cuerpo humano como templo del Espíritu Santo, entender esto desde nuestras familias, seguir evangelizando en nuestros templos sobre el sentido divino que tiene la vida de cada persona humana, y combatir una serie de propuestas que buscan atentar contra la salud de las personas.

Parte de la problemática que surge es que hemos abandonado estas raíces que desde la formación base de un cristiano eran fundamentales en otro momento. Hemos perdido también el sentido de lo sagrado.

Así como se presentan estas conductas, otra también debe llamar nuestra atención si queremos un rumbo distinto en nuestra sociedad. El año 2023, según estadísticas del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), se convirtió en el año con más muertes en carretera: 517; y esto desde 1994 cuando iniciaron los registros. Solo en diciembre pasado murieron 69 personas, siendo el mes de mayor mortalidad en 29 años.

Las causas de estos accidentes ponen el exceso de velocidad como la principal, provocando 204 muertes de las ocurridas en 2023. Mientras que la invasión del carril fue la segunda causa y provocó 109 muertes. Una tercera causa fue la imprudencia del peatón, provocando 69 muertes; mientras que el alcohol al volante fue la cuarta incidencia que, en este caso, provocó 31 muertes.

Como vemos, hay conductas que señalan claramente que la persona humana no está teniendo respeto por lo sagrado y por lo más preciado de la creación de Dios. Son conductas que llevan luto a nuestras familias.

Vemos también cómo personas cada día más jóvenes caen en las manos del narcotráfico o creen encontrar en el sicariato una forma de “vivir”.

Mayor inversión en educación, mayores posibilidades para nuestras familias y comunidades, la promoción de valores, la mirada fija en Dios… son tan solo algunos de los elementos que deberíamos replantear y fortalecer si queremos otra Costa Rica, para dotarla de verdadero sentido de la vida y dejar de lado tan tristes y lamentables noticias.

Fermento 309. Martes 27 de febrero, 2024