Vicaría San Francisco de Asís peregrinó en unidad y oración hacia el Jubileo de la Esperanza

Parroquias de la Diócesis de Ciudad Quesada continúan celebrando el Año de la Oración en ambiente formativo y alrededor de la Eucaristía.

Este sábado 20 de julio, la Diócesis de Ciudad Quesada vivió su II Peregrinación Vicarial, en preparación al Año Santo Jubilar de la Esperanza, convocado por el Papa Francisco.

En esta oportunidad fue la Vicaría San Francisco de Asís la que peregrinó en unidad y oración y en medio de un ambiente formativo.

Esta vicaría está conformada por las parroquias San Francisco de Asís, Los Chiles; San Rafael Arcángel, El Pavón; Nuestra Señora de Lourdes, Boca de Arenal; y Santa Rosa de Lima, Pocosol.

El Pbro. Alexander Vargas Paniagua, párroco de Pocosol y Vicario Foráneo, fue quien presidió la celebración eucarística que dio inicio a las 11:05 a.m.

De previo, el Pbro. Rafael Antonio Noriega Carballo O.F.M., brindó la formación que inició minutos después de las 9:00 a.m. con el tema “Sobre la oración en la vida cristiana”.

Luego, la Misionera Clarisa, Maritza Aguilar, dirigió el Santo Rosario.

La adoración eucarística culminó la II Peregrinación Vicarial.

Posterior a la Misa, el diácono, Jeison Linares Sáenz, llevó adelante un momento de adoración eucarística.

Fue el mismo diácono quien tuvo a cargo la reflexión homilética en medio del marco celebrativo del Año de la Oración que vivimos y que reunió a sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos.

El diácono Linares invitó a poner la mirada en la Virgen María, quien desde el silencio supo asumir una actitud orante, que debe ser modelo para todos.

“Ella desde ahí, desde siempre, ella oraba, María no va a ser de esas mujeres que aparecen en los grandes libros de la historia, sino que María es esa humilde modelo que nos enseña cómo en la cotidianidad de mi vida, cómo ahí tiene que estar mi oración, cómo ahí tengo que hacer ese encuentro con Dios”, expresó.

Animó a que seamos instrumentos de Dios, a poner nuestra vida en manos de Dios para que haga su voluntad. “Que esa sea nuestra oración al Padre”, indicó.

El diácono exhortó para que podamos entender que la oración nos trae paz a nuestras vidas, nos ilumina, nos ayuda a comunicarnos con Dios y nos permite fortalecernos para acompañar a los hermanos que lo necesitan.

Recordemos que fue el sábado 18 de mayo cuando iniciaron las peregrinaciones vicariales en la Vicaría San José, teniendo como sede la Parroquia San Antonio de Padua, en Pital.

La próxima será el sábado 14 de setiembre, en la Vicaría San Juan Bosco, en el Santuario Diocesano Nuestra Señora de los Ángeles; y, cierra la preparación al Año Jubilar, el sábado 16 de noviembre en la Vicaría San Carlos, en la Parroquia San Carlos Borromeo, Catedral.

Los fieles recibieron formación y participaron de la Eucaristía, el Santo Rosario y la Adoración Eucarística.

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